Doña Sara Figueroa fue tres veces campeona provincial de la empanada; además de ser coronada a nivel nacional en varias oportunidades. Actualmente se sienta en un banquito de madera, al frente de la Casa Histórica, donde ofrece en la vereda sus famosas empanadas para sobrevivir.
Personalmente las recomiendo, son muy ricas; y si tenemos oportunidad podemos conversar un rato con esta agradable mujer que con su muy buen humor logra hacer sonreír a todos sus clientes.

En este video realizado por el Ente de Turismo de nuestra provincia, aprenderemos ma mejor manera de preparar las exwuisitas empanadas tucumanas, con todo el sabor característico que la convirtió en las más reconocidas y sabrosas del país.
El charqui (palabra de origen quechua que se refiere a la cecina) es la carne deshidratada, se le cubre con sal y se la expone al sol. Se usaba en antaño antes de la aparición del frigorífico (1883) y aún se usa en la actualidad para conservar la carne, por períodos prolongados. En las regiones andina y meridional de América del Sur se denomina charqui o charque a una forma de preparación de las carnes para su conservación durante períodos prolongados. Se corresponde con lo que habitualmente se denomina tasajo si bien, como se verá a continuación, el charqui tiene sus particularidades.
Preparación
El método de preparación usual comienza por cortar la carne en lonjas o tiras lo más fino posible, quitarles la grasa y, en todo lo posible, la sangre ("jugo de carne", que a veces es dado a los niños). Las tiras así preparadas son colgadas en sitios secos, ventilados y, sobre todo, muy asoleados, hasta que tomen una textura semejante a la del cartón e incluso a la del cuero, protegiéndolas de las moscas con telas de tipo mosquitero, acabado el secado se ponen en hornos de barro o al fuego para llegar a su cocción. En ciertas ocasiones se puede reforzar la desecación recurriendo al ahumado.
Una vez secada la carne lo usual es que se la guarde en recipientes entre capas de sal común y añadiendo, a veces, pimienta, pimentón y ajíes, también desecados. Más raro es que se usen para la preservación del charqui capas de miel y propóleo.
Forma de consumo
Se observa entonces que el charque es esencialmente carne deshidratada de vaca, cerdo, llama, otros auquénidos, oveja, etcétera. Si la deshidratación se realiza en zonas como la Puna o Altiplano andino, por las características del clima el charqui resulta, prácticamente, carne liofilizada y puede ser consumida sin otra preparación, aunque lo más común es que, como al gulash, se le ingiera rehidratado, siendo ingrediente principal en guisos o formando parte del relleno de empanadas, tamales, etcétera. Y en el oriente boliviano se lo consume frito acompañado con yuca hervida, y hervido y majado para majadito, masaco de platano o yuca. En el sur de Chile los militares de Valdivia, dice la leyenda, crearon el plato llamado valdiviano aburridos de comer el mismo charqui todo los días.
Wikipedia
Dulces o saladas, con o sin queso, las humitas son un manjar envuelto en chalas de choclo como un paquete.
De nuevo, el maíz es el protagonista de la comida regional tucumana, pero esta vez se emplea en su juventud, cuando sus mazorcas se llaman choclos con tiernos y jugosos granos.
Cuando se tiene una humita sobre el plato, primero hay que sentir el aroma intransferible de la combinación del choclo con el resto de los ingredientes, luego cortar el guato (tira de chala para atar el paquete), abrir el paquete y ahí nomás, sobre la chala, saborear esa pasta de granos de choclo con dejos de albahaca (una planta aromática), que sabe tan única.
Los gustos a la hora de comer humitas son variados. Algunos las prefieren saladas, otros a las saladas les echan azúcar, también hay quienes las comen directamente dulces y todas pueden llevar o no un buen trozo de queso de vaca o de cabra que se derrite en el relleno. Un bocado sin igual que se encuentra fácilmente en las casas de comida regional tucumana, especialmente cuando los choclos están en su época.
Receta
Ingredientes:
12 choclos frescos
1 cebolla grande
1 pimiento rojo grande
3 cucharadas de azúcar
½ taza de manteca de cerdo
1 cucharada de pimentón
½ taza de albahaca fresca
Sal, ají molido
250 gr. de queso de cabra cortado en cubos (opcional)
Preparación:
(Para las humitas en chala) Se pelan los choclos y se reservan las chalas sanas. Se los ralla o se los desgrana y se los muele en el mortero (siguiendo la tradición) o utilizando elementos modernos como la procesadora. A la molienda de choclo se agrega el pimiento, la cebolla y la albahaca. Estando la pasta lista, se sala sin tapar el sabor del choclo, se agrega el azúcar y la manteca de chancho derretida con pimentón y ají. Se mezcla bien todo y se procede a rellenar las chalas que se seleccionan por sanas y grandes, se colocan de a dos en forma inversa (como formando un rombo) y al centro se ponen tres cucharadas de la pasta y un trozo de queso al medio. Se cierran las chalas como un paquete y se atan con un guato o tira de chala. Se hierven en agua con sal durante 45 minutos.
Las humitas en olla es la misma preparación anterior, sólo que no se cocina dentro de la chala sino que se pone la pasta en una olla y se remueve constantemente con cuchara de madera para que no se pegue hasta que el choclo está cocido.
El pastel de choclo tiene una preparación idéntica a la de la pasta de las humitas, sólo que se le agregan unas claras batidas a punto de nieve para darle esponjosidad, lleva un poco más de azúcar, bastante queso y se cocina al horno en una fuente enmantecada y enharinada. Un plato delicioso.
Visto en Inforo.com.ar
Es por ello que nos gustaría compartir con los lectores de Tucunet, la receta de las empanadas de Tucumán, para que sean dignas de un domingo al mediodía.
Ingredientes
Para el relleno:
Carne de blando: 1 kilo
Grasa derretida: 1 taza
Pasas de Corinto: 1/2 taza
Comino: 1 cucharita
Pimentón: 1 cucharita
Huevos duros: 2
Para la masa:
Harina: 1 kilo
Grasa derretida: 1 1/2 taza
Huevo: 1
Preparación:
Para hacer el recado se pica (a cuchillo) la carne menudita, se pone en una cacerolita, se echa encima agua hirviendo mezclando la carne hasta que se pone un poco blanca, entonces se saca, se escurre el agua por un colador enlozado y se extiende en una fuente agregando las pasas remojadas en agua tibia, 2 huevos duros picados, sal, pimienta y sí se desea ají picante molido.
Aparte se pone al fuego la grasa; cuando está caliente se echa la cebolla verde y blanca picada muy finitas y el pimentón; una vez que la cebolla esta frita se agrega un chorrito de agua caliente, se deja hervir, se retira del fuego dejando que se enfríe un poco y entonces se agrega a la carne mezclando perfectamente.
Para hacer la masa se pone la harina sobre la tabla de amasar, se hace la fuente separando un poco de harina para secar la masa, se pone en el hueco del medio 2 tazas de agua tibia en la que se habrá disuelto 3 cucharaditas de sal refinada, la yema y se principia a mojar la harina agregando a la vez la grasa tibia tratando de unir sin amasar.
Después se apuña la masa, en seguida se cortajea en pedazos, se polvorea harina seca, se rocía con grasa tibia volviendo a polvorear harina seca y apuñando de nuevo hasta que queda una masa lisa; entonces se corta en trozos
que quepan en el hueco de la mano, se da a cada uno la forma de un bollito, se estira con el rodillo por el lado liso hasta darle una forma redonda y un grueso de 2 milímetros, se coloca en la mitad de cada redondela un poco de recado preparado, se mojan los bordes con agua fría, se cierran apretando los bordes para soldarlos y se repulgan. Se cuecen al horno de barro bien caliente o se fríen en un baño de fritura mitad aceite, mitad grasa.
Agradecemos la receta a: EmpanadasArgentinas












