Con 4.650 millones de años, el Sol presenta un ciclo de once años (en promedio) a lo largo del cual su actividad magnética varía entre un mínimo y un máximo, cuando se registran una mayor cantidad de manchas solares que se aprecian como zonas más oscuras por su menor temperatura.
El primero en observarlas con telescopio fue Galileo Galilei y se sabe que su número va desde prácticamente ninguna hasta más de cien, decreciendo de nuevo, en esos once años.
Las erupciones o fulguraciones no son lo mismo que las manchas solares, pero existe una relación. Las manchas son el almacén que proporciona las provisiones energéticas para las erupciones.
Éstas son explosiones en la fotosfera del Sol que se manifiestan con un incremento del brillo, de la energía radiativa y de la expulsión violenta de partículas cargadas eléctricamente.
Cuando hay una época de especial actividad magnética —como ahora— se producen numerosas erupciones y las partículas expedidas a 1.000 o 2.000 kilómetros por segundo pueden ocasionalmente llegar a la Tierra; son las llamadas tormentas solares.
Y es que cuando las partículas son altamente energéticas podrían vencer el escudo natural que posee la Tierra —el campo magnético o magnetosfera—, lo que podría dañar las comunicaciones —móviles, GPS, estaciones de suministro eléctrico, etc—.
A más manchas solares más erupciones: El pasado 19 de octubre, sobre las 5.57 horas española, se registró una de estas fulguraciones, al igual que el día 22, sobre las 15.28 horas.
Así lo confirma a Efe Héctor Socas-Navarro, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), quien ha precisado que por ahora lo que se ha observado son flares (fulguraciones), que de momento no han estado acompañadas de expulsión de material (CME, por sus siglas en inglés —coronal mass ejection o eyección de masa coronal—).
"No sabemos por qué algunas fulguraciones van acompañadas de CME y otras veces no. Las asociadas con CME son más peligrosas para nosotros", señala este investigador, quien agrega: "No obstante hay que estar atentos".
Según Socas-Navarro, dos de las erupciones registradas estos días han sido catalogados de clase X (las categorías dependen de la energía liberada, hay cinco y la X es la máxima).
Via http://www.publico.es/552451/manchas-solares-de-30-veces-el-tamano-de-la-tierra-ponen-en-alerta-a-los-cientificos
Tucumán parece un horno. Debido a la ola de calor y a la elevada humedad, la ciudad arde. La sensación térmica superó los 46°, según el reporte de las 15 del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). A esa hora, la temperatura superaba los 38° y la humedad rozaba el 40%. En el registro de las 16 se dejó de calcular la térmica, pero la temperatura real era de 39°, marca que había sido anunciada como máxima.
Luego de una jornada agobiante con 49,2° de térmica, la mañana de este miércoles arrancó con 26° y una humedad del 70%, lo que generó una sensación térmica de 33°. "Estará bravo porque son marcas inusuales para esta época del año, pese a que es natural que haya calor, aunque no tan marcado", sostuvo el meteorólogo Santiago Cogorno desde la estación local. / vía lagaceta.com
Los datos climáticos de 2013 en todo el planeta, el séptimo año más cálido desde que se tienen registros, confirman la tendencia de calentamiento global a largo plazo, según un estudio de la Agencia Espacial estadounidense (NASA) divulgado hoy.
El trabajo, realizado en el Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, muestra que la temperatura media global del año pasado fue de 14,6 grados Celsius, 0,6 grados por encima de la media del siglo XX.
Además, desde hace 38 años, en ninguno la temperatura media se ha situado por debajo de ese promedio de 14,6 grados.
Excepto 1998, los diez años más cálidos de los 134 en que se dispone de registros de todo el planeta (que empezaron a realizarse en 1880) corresponden al siglo XXI, con 2010 y 2005 como los que tuvieron una temperatura media más elevada.
Los científicos, sin embargo, destacan que los patrones meteorológicos pueden causar fluctuaciones en la temperatura de año en año, pero que el incremento continuo de gases de efecto invernadero en la atmósfera terrestre están provocando un aumento global de las temperaturas a largo plazo.
Cada año no tiene que ser necesariamente más cálido que el anterior, aseguran los investigadores de la NASA, pero dados los niveles actuales de gases de efecto invernadero, sí esperan que cada década supere la temperatura media de la precedente.
"Aunque un año o una estación puede verse afectada por fenómenos meteorológicos aleatorios, este análisis muestra la necesidad de monitorización continua y a largo plazo", explicó el climatólogo del Instituto Goddard Gavin Schmidt.
Los gases de efecto invernadero,principalmente el dióxido de carbono, atrapan el calor en la atmósfera y regulan los cambios en el clima terrestre.
Debido a la acción humana, la concentración de estos gases (que se genera de forma natural, pero también al quemar combustibles fósiles), ha aumentado en las últimas décadas y se encuentra en el nivel más alto de los últimos 800.000 años, según la NASA.
La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera era de 285 partes por millón en 1880, cuando empezaron los registros del Instituto Goddard, y el año pasado superaron las 400 partes por millón.
/tn.com.ar
Sucede que la sequía llegó para quedarse y no hay manera de evitarla. Las lluvias serán menos intensas que antes y, tal es el daño que causó, que ni siquiera las precipitaciones del trimestre diciembre-enero-febrero pueden servir para recuperar el caudal hídrico que precisa normalmente las distintas actividades productivas.
Los cerros son casi imperceptibles. Quien haya transitado por alguna ruta tucumana o tome el camino hacia San Javier se habrá percatado que las cumbres "se esfumaron". Es una particularidad de esta época del año, afirman los meteorólogos. "Aún hay mucha actividad agroindustrial, que levanta polvo y tierra; pero la polución no es propia de la quema de cañaverales ni de pastizales", sostiene Alfredo Montalván, secretario de Medio Ambiente de Tucumán. El funcionario recorre periódicamente en helicóptero la provincia, con el fin de establecer si hay focos de incendios. "Los próximos seis meses serán secos, nos alertan los especialistas", dice a LA GACETA.
El funcionario cree que el ambiente se limpiará con las primeras lluvias y que es posible que en los primeros días de octubre contribuya en ese sentido la finalización de la zafra azucarera.
Montalván describe que la situación es tal, que la Comisión Coordinadora y de Control de Embalse y Desembalse de los Diques El Cadillal, Pueblo Viejo y Escaba, ha decidido continuar con las medidas para la recuperación de las presas, en vista de la problemática de la sequía en el NOA. Ese comité volverá a reunirse este martes.
El secretario de Medio Ambiente advierte que las restricciones para el uso industrial y el riego seguirán siendo estrictas. "Sólo así podemos asegurar la provisión de agua potable para la población", indica.
En su cuenta en Twitter, el defensor del Pueblo, Hugo Cabral, viene desarrollando una campaña tendiente al uso racional del agua. "El Gobierno debe mejorar el control y la regulación del agua, coordinado entre la Dirección Provincial del Agua, Recursos Hídricos, Sociedad Aguas del Tucumán y Sepapys", sugiere desde su cuenta @ugocabral. También considera necesaria la colocación masiva de medidores en todas las actividades económicas y en los clientes residenciales.
Cuidar el agua equivale a cuidar nuestra vida en el planeta, la única casa que tenemos. Mientras se derrocha agua en un contexto de sequía, hay mucha gente que no cuenta con la provisión adecuada", puntualiza vía Twitter. / Via http://www.lagaceta.com.ar/nota/559338/economia/sequia-llego-para-quedarse-tucuman.html





